El arte es una herramienta fundamental para la crianza y educación de los niños, pues les permite expresar lo que con palabras no pueden.
Favorece su seguridad , su adaptabilidad y el pensamiento flexible, lo cual incide positivamente en su capacidad de desarrollar vínculos sanos, pues les enseña que pueden existir distintos puntos de vista sobre una misma situación.
Como padres, compartir actividades artísticas con nuestros hijos es una manera de fortalecer la comunicación y la confianza.